lunes, 20 de marzo de 2017
CRUELDAD ANIMAL: LA ANTESALA DE LA VIOLENCIA SOCIAL.
Hay diversos estudios psico-sociológicos que dividen la crueldad animal en estados o tipos de personas; Según lo estudiado aparecen tres grandes grupos:
Maltrato no intencional. Personas que infligen daño a los animales sin darse cuenta o por ignorancia, por ejemplo, aquellas que dejan al animal solo en un pedazo de terreno pensando que disfrutará de su "libertad" o las que "educan" con severidad (collares de castigo, toques de corrección..etc)
El trato se deriva de la concepción de que los animales son inferiores, que no tienen conciencia y que no sufren.
Por otro lado está el maltrato intencional. Personas que lo ejercen con consciencia pero en corto periodo de tiempo. Por ejemplo, unos niños que tiran piedras a los pájaros o lo que se hacía antiguamente en los pueblos: dar de fumar a los murciélagos para mofarse del atontamiento posterior.
Este grupo está estrechamente ligado con áreas psicológicas diversas, presión de grupo, rabia, morbo...Pero aún siendo considerado como "breve y lúdico", ¿qué separa esto de la crueldad más salvaje?
El último grupo es el considerado maltrato intencional y cruel. Estas personas son las que maltratan a mayor nivel y sistemáticamente de manera intencional, porque disfrutan provocando daño a otros seres vivos, por el hecho de sentirse poderosos.
Estas personas necesitan ejercer su poder sobre otros, y dañan a los animales porque piensan que de esa manera los controlan y gobiernan. Maltratan al animal para ejercer su poder sobre otra persona,
es la antesala de la violencia social.
Permitir o tratar de forma diferente esta cuestión por referirse a animales puede conllevar problemas mayores. Permitir las atrocidades de las fiestas nacionales : Toreo, toro embolado, el giro del perro, la caza de la oca y un sin fin de atrocidades más, legitima y educa un disfrute relacionado con el dominio y el dolor.
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