En el texto de Julio Romero Cambios de perspectiva: Educación artística, creatividad y arte infantil, se teoriza acerca del papel de la educación artística y como repercute en el arte infantil, en la creatividad de cada uno.
En términos generales no estoy de acuerdo con el texto, la creatividad tiene un porcentaje innato, pero el otro 40% es inculcado, tu puedes nacer con predisposición a algo, pero si no lo ejercitas, no avanzas, incluso lo olvidas. Establecer la educación como un detonante de la libertad de expresión y pensamiento no me parece justificado. Es cierto que el sistema actual no es el correcto, ya lo vimos en entradas anteriores, la preferencia por las ciencias y el abandono de las artes en general no es una buena decisión, pero las aptitudes han de guiarse y reforzarse.
Todos los niños dibujan. Pero no todos los adultos dibujan. ¿ Qué perdemos y dónde?. Las clases de plástica no resultan muy alentadoras, pero no creo que facilitar a los niños una serie de parámetros coaccione su creatividad. Que la clase sea efectiva o no depende del profesor y el sistema educativo.
Además, hablar de la creatividad como si fuera específica y únicamente del arte es otro de los problemas del sistema actual. La creatividad es un recurso ante la vida, aplicable a todas las ramas del saber y esa distinción de: el que es creativo va a artes y el que no a ciencias, es un razonamiento de caverna. Desde la escuela primaria debería de promoverse un estímulo hacia la parte intelectual y cultural, como características intrínsecas del ser humano.
Lo más parecido a eso, en mi caso, ha sido la universidad. No sólo son teorías de color, forma, análisis..también, en alguna ocasión, se cita un autor, un texto, una referencia, artística, filosófica..etc que te asienta las bases de un pensamiento, un pensamiento que participa de tu arte y de tu vida.
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